domingo, 19 de febrero de 2012

Tercera crónica: percepciones de Finlandia

Hoy tengo ganas de escribir, pero quiero escribir una entrada medio diferente. No quiero que sea un update y ya, voy a tratar de escribir lo más que pueda sobre lo que he podido percibir y aprender sobre la cultura finesa.

Antes que nada, tengo que decir que ya sentí los -30ºC, durante una semana, y andar en bici con ese frío duele mucho... pero ya pasó, ya sólo está como a -15ºC, a gusto.

Ahora sí, empiezo con algo interesante... hace como dos semanas fui por primera vez a un sauna. Los saunas son importantísimos en Finlandia. La palabra sauna es finesa; el único idioma que tiene una palabra diferente para sauna es el sueco, creo yo por razones históricas que probablemente aborde más adelante en esta entrada. Todas las casas en Finlandia tienen un sauna, y todos los edificios de departamentos también. En el edificio donde vivo hay un sauna que es público los miércoles, pero no he ido porque siempre que llega el día hay algún plan que choca con la hora del sauna, y además dicen que no es muy bueno.

Hace dos semanas, decía, fui a un sauna que está cerca de donde vivo, bastante fresón. El típico sauna es un cuarto con interiores de madera y una pila de piedras que se calientan con una especie de estufa, a las que les echas agua para hacer vapor. La temperatura en el sauna al que fui estaba entre 85 y 90ºC. Afuera estaba como a -27ºC. Así que estábamos en el sauna dos compas, una amiga y yo, e hicimos lo que típicamente se hace cuando estás en un sauna que se encuentra junto a un lago congelado, que es meterte a nadar.

Estuvo muy cabrón.

El lugar, muy atinadamente, se llama "Polar Bears Club". Después de estar el tiempo suficiente dentro del sauna - ya que nos sofocábamos, pues - salíamos un rato a lo fresquecito (los -27ºC se sienten tan rico después de los 90ºC...), y a veces nos metíamos al lago. Esta amiga, griega loca, se metió al lago antes de meterse al sauna por primera vez. Ese día todos aguantaron como 15 segundos en el agua, pero yo pude aguantar como cinco y ya. La segunda vez que fui, la semana pasada, ya pude aguantar los 15. La sensación está genial, cuando estás en el agua - que está como a 2ºC o algo así - todo tu cuerpo se pone alerta, como diciéndote "ya salte cabrón", y la adrenalina se siente muy bien. Sobre todo me encanta la sensación cuando sales del agua y te estás congelando, pero poco a poco te vas sintiendo muy bien, y te puedes quedar otros cinco minutos afuera en el frío, a gusto.

Fui a otro sauna el otro día, que es de los depas donde vive un amigo mexicano que estaba aquí desde el semestre pasado. Fuimos los tres tapatíos y unos compas del otro amigo mexicano. Estuvo chido porque luego vimos un documental que se llama "Miesten Vuoro", que significa algo así como "el turno de los hombres". En inglés le pusieron "Steam of Life"; filman a hombres en saunas contando historias de su vida, unas muy tristes, otras muy dramáticas pero con final feliz, bastante conmovedoras todas. También te puedes dar cuenta de cómo es la forma de ser de los fineses con el documental, que es de lo que les voy a contar ahora.

Cabe decir que lo que sigue está lleno de generalizaciones.

Convivir con los fineses es algo difícil, porque son muy cerrados y tímidos... cuando están sobrios. Cuando están ebrios no, pero no pueden estar ebrios todo el día... se ponen ebrios a partir de las cinco y ya. Pero esto no resuelve el problema, porque cuando están ebrios (¿vale la pena decirlo?) pues no están lúcidos, así que no puedes tener una conversación apropiada sobre su cultura, por más que te interese. Cabe decir que tengo muy pocos amigos fineses, aun cuando cada que salgo a algún bar conozco a algún finés ebrio en el baño que saca plática. Siempre, sin excepción. El otro día fui a un bar, y antes de que entrara vi a un señor tambaleándose por la calle que quiso entrar al lugar, y lo sacaron por borracho. Me empezó a sacar plática, empezó a decir cosas como "fucking Russians, they're gonna take over!", y cosas así. Luego me quería comprar una "bottle of booze", pero no me quise aprovechar.

Sin embargo, me alegra decir que ya hice un buen amigo finés. Y sí, lo conocí en el baño de un bar cuando me sacó plática estando ebrio. Habla español porque estuvo un año en Ecuador, es muy buena onda, nos fuimos a pistear el viernes, teníamos como un mes queriendo hacer algo pero nunca nos poníamos bien de acuerdo. Es una persona muy abierta, y por fin pude tener la conversación que tanto anhelaba sobre la cultura finesa con un finés de verdad. En sus palabras (me lo dijo en español) "Finlandia es muy buen país para nacer, pero es una mierda de país para vivir".

Aquí voy a hacer una pausa.

Finlandia es genial. No todos los fineses son unos borrachos, por supuesto, pero el alcohol sí es un problema muy fuerte en el país. ¿Qué más puedes hacer en el invierno cuando tienes cinco horas de sol y no puedes salir de tanto frío que hace, además de tomar? Pues muchas cosas, supongo, pero mucha gente al parecer prefiere tomar. "He who makes a beast of himself gets rid of the pain of being a man," dice un poeta famoso que nunca he leído. Eso de que es una mierda de país para vivir es la opinión de este amigo y nada más, y debe tener sus razones; digo, el tipo ama Ecuador aun cuando lo asaltaron cinco veces con pistola estando allá, y no le gusta su país donde puedes dormir tranquilo siempre. Finlandia, por lo que me he dado cuenta, y por lo que dicen, es un país para gente que quiere vivir en paz, en un contacto con la naturaleza muy fuerte - que se aprovecha, dicen, mucho más en verano -, con un estilo de vida muy contemplativo.

Bueno, termina la pausa finés-indulgente. Lo que sigue igual y está medio aburrido, pero lo voy a escribir porque sé que a varios les interesa =). Las ideas que siguen las tomé en gran parte de una introducción que dio un sociólogo canadiense en el curso de inducción de los estudiantes de intercambio en la universidad.

Los fineses, al parecer, tienen un complejo de inferioridad muy fuerte, por razones históricas. Durante mucho tiempo, hasta el siglo XIX, Finlandia era parte del imperio sueco. Aquí hay un dato cultural interesantón, que tiene que ver con el idioma. Hay por ahí una rama de los idiomas indo-europeos, que son los idiomas escandinavos: el alemán, el nederlandés, el sueco, etc. El finés no tiene nada que ver con estos idiomas. Es mentira que el finés no tiene relación con ningún otro idioma; el letón, el estonio y el húngaro tienen algo de relación con el finés. Pero aquí el punto es que los fineses eran un pueblo aparte, no pertenecían a Suecia realmente. Durante el imperio sueco, los fineses eran campesinos, no eran de las clases que estaban en el poder. Luego, en el siglo XIX, llega Rusia, otro país todo poderoso, y les quita Finlandia a los suecos. Se independizaron en 1918. Así que este país estuvo dominado por súper potencias hasta principios del siglo XX, y dicen voces que esto ha repercutido en un complejo de inferioridad muy fuerte, que hace a los fineses muy tímidos, cerrados y callados.

Para cambiar de tema voy a hablar del idioma. Está muy pinche difícil, sobre todo porque las palabras no tienen una raíz común con ningún idioma que conozca. Con el alemán de repente se me hacía fácil aprender las palabras porque algunas se parecen al inglés, pero con el finés no se puede. La gramática está difícil pero me gusta. Está interesante que sólo tienen un pronombre de la tercera persona en singular, no hay "él" y "ella", sólo hay un pronombre sin género: "hän".

Las heavy metal umlauts, o diéresis metaleras, como me gusta decirles, que están ahí en la "ä" son una reverenda mamada. La "a" sin diéresis se pronuncia con la parte de atrás de la garganta, como una "a" gangosa, y la "ä" se pronuncia con la parte de enfrente de la boca, como una "a" medio exagerada. Yo no distingo la diferencia, son mamadas. Otras vocales que tienen, además de las que tenemos nosotros, son la "ö" y la "y", que son como la "ö" y la "ü" alemanas (perdón si no me entienden, aquí la pronunciación alemana es mi único punto de referencia). Las vocales se dividen en tres tipos, las frontales: ä, ö, y; las traseras: a, o, u; y las neutrales: e, i. Hay también algo que se llama armonía de las vocales, que tiene que ver con cuál de esos tres tipos de vocales debes usar cuando le agregas un sufijo a una palabra.

Tienen sufijos a lo pendejo. Los sufijos te dicen la conjugación de los verbos, la preposición (eso está interesante), el caso gramatical... tienen como 15 casos gramaticales (los casos gramaticales son el objeto directo, objeto indirecto, y esas cosas). Hay un sufijo que sirve para hacer preguntas, y está interesante porque dependiendo de la palabra donde pongas el sufijo cambia el significado de la pregunta. El sufijo es "ko". Va un ejemplo:

Bosco on Meksikolainenko? significa "¿Bosco es mexicano?", y el énfasis está en "mexicano".
Boscoko on Meksikolainen? significa algo así como "¿Es Bosco el que es mexicano?", el énfasis está en la persona, no en el gentilicio.

Ya basta, pues.

Entre otras noticias, en dos semanas me voy a Laponia a ver la aurora boreal, la aldea de Santa Clos (o Santa Claus, o como sea), el castillo de nieve en Kemi y otras cosillas que esperemos estén interesantes. Y sí, perdónenme, pero voy a comer reno, a ver a qué sabe. En dos días voy a un parque nacional que se llama Koli, donde Sibelius se daba la vuelta para componer chido. También un fin de semana de estos voy a ir con este amigo finés a la casa de sus papás que viven en el campo, en una casa muy fresona, a comer comida finesa de verdad y aprender más de la cultura y todo.

Espero que estén muy bien, perdón por no escribirles a todos, pero siéntanse libres de escribir y les respondo en cuanto pueda. Como siempre les mando un abrazo.

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