Pues moi moi significa adiós.
Voy a escribir esto bastante rápido, así que les pido una disculpa. Pero bueno, no quería irme de aquí sin escribirles una última vez.
En dos días me voy de Joensuu. En los últimos días ha habido muchos cambios, con amigos que se van, con clima que ya está caluroso (caluroso como el invierno de Guadalajara, no más), y ese tipo de cosas. Así que sí, en dos días me voy de aquí, pero llego a México como dentro de un mes.
¿Y ese mes qué onda? Pues me voy a pasear un rato, ahí les va el itinerario:
Primero me voy a Amsterdam, con varios compas. Ya sé qué están pensando, y sí, va a estar chido. Resulta que desde el año que viene entra en vigor una ley con la que ya no le pueden vender nada interesante a los extranjeros, así que tuve suerte, ahí vamos a aprovechar.
Ahí vamos a estar tres días, y luego los amigos con los que voy se van para Berlin (casi todos), pero yo me voy con Frank, mi roomie, que ya se fue a su rancho de los Países Bajos. Ahí voy a estar cuatro días. Puede que vayamos a un museo sobre los diques, o como se digan en español, las chingaderas esas que hacen que al pais no se lo lleve la corriente. A los holandeses les gusta controlar todo, si un tren llega dos minutos tarde se mortifican, todo debe estar en orden. Tan son así que les da por controlar el mar también.
Luego me voy a Düsseldorf tres o cuatro días, no me acuerdo, llego con una mexicana que está de intercambio. Voy a ver muy poquito de alemania, pero de menos voy a practicar algo el alemán. Y dicen que Düsseldorf está bastante chido. Aparte - éste es un comentario pretencioso de hipster de clóset - la electrónica de Düsseldorf de los 70s es mi subgénero favorito del krautrock.
Después vuelo a Grecia, a una ciudad que se llama Thessaloniki, y ese mismo día en la noche tomo un tren para Atenas. Ahí me voy a quedar con unas muy buenas amigas que hice aquí en Joensuu. Puede que también vaya a una aldea donde vive otra amiga. Me voy a quedar ahí como una semana o algo así.
Luego me voy a Roma, a seguir con el recorrido greco-romano. A ver con quién me quedo ahí... voy a estar nomás dos noches, y luego agarro un tren para Verona, donde me voy a quedar con otra amiga, creo que tres días. Al final voy a Venecia, me estoy una noche, tomo un vuelo para Frankfurt, duermo ahí, y al día siguiente me regreso a México.
Pues sí, va a estar chido.
Y bueno, ya hace bastante que no escribo, así que puede ser (o puede ser que no, no sé) que se estén preguntando qué ha pasado por acá.
Realmente ha sido relativamente rutinario el asunto. Ha sido una etapa de vida "normal" en Joensuu. Pero la rutina, por suerte, ha sido medio errática, y ha incluido muchas comidas, carnes asadas (o bbq, lo que sea... nomás asan salchichas, pero yo siempre hago guacamole y quesadillas), tocar la guitarra con los compas, ir a un bar que se llama Jet Set, que es el más barato (en un ratillo me voy para allá, por última vez), hacer una que otra vez varias cosillas de la universidad, etc. Ha estado muy muy chido todo, voy a extrañar bastante a los amigos que he hecho por acá, tuve mucha suerte de encontrar gente con la que me llevo tan bien.
Por otro lado, el clima está cambiando. Ya casi siempre está como a 15-18ºC, y una día hasta estuvo a 25ºC. Los árboles ya están verdes, hay flores en los jardines, los pájaros empiezan a cantar a las dos de la mañana... aaah, porque ahora, oficialmente, oscurece como a las 10:20 y amanece a las 3:40, pero en realidad hay luz como hasta las 11:30 y desde las 2:00 de la mañana, loquísimo el asunto. Además, en el punto más oscuro, el cielo está azul fuerte, no negro, y casi sin estrellas. Está cabrón dormirse.
Joensuu es muy bonito ahora (con la nieve también, pues), con los lagos, el río, todo verde y muy tranquilo; voy a a extrañar la ciudad.
Así que ya falta un mes para regresar a México, donde las noches duran lo que deben durar y el clima es tu amigo. Ya hace falta verlos, tomarnos una indio, una pacífico, una victoria, una bohemia (clara, luego oscura, luego weizen) y una minerva. Ya hace falta tocar también, ir a los dogos, platicar. Y ya me hace falta comer cosas mexicanas...
Ésta es la última crónica, yo creo. Igual y escribo algo sobre los viajes ya que llegue a México, pero no va a estar tan finés el asunto.
Que estén muy bien todos, nos veremos pronto.
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